Brasil sufre, remonta y elimina a un Japón heroico en Houston
No hubo libreto que valiera para Brasil en el NRG Stadium. Japón, fiel a su plan de orden y mordiente, golpeó primero y obligó a la Canarinha a remar contra su propia ansiedad. El choque arrancó áspero, con dos amarillas tempranas —K. Sano en el 12' y Casemiro en el 14'—, síntoma de un partido trabado en el que los asiáticos buscaron incomodar desde el primer balón.
El aviso se convirtió en castigo en el 29': K. Sano aprovechó uno de los escasos zarpazos nipones para adelantar a Japón. El dato resultaba elocuente, porque con apenas el 31% de posesión y un xG de 0,23, los de Asia exprimían al máximo cada acercamiento mientras Brasil chocaba una y otra vez contra un bloque disciplinado. Al descanso, el favorito caminaba contra el marcador.
La reacción llegó tras el intermedio. En el 46' entró Lucas Paquetá para dar más chispa y el partido cambió de inercia. En el 56', Casemiro redimió su amarilla rematando un centro de Gabriel para firmar el empate. Brasil empujó con una superioridad abrumadora —19 tiros por 5, un 69% de balón— mientras Japón resistía a base de faltas (12) y de las cuatro paradas de su meta, que mantuvieron viva la eliminatoria hasta el final.
Cuando el reloj agonizaba, en el 90', G. Martinelli culminó una asistencia de Bruno Guimaraes para desatar el delirio brasileño y sentenciar el 2-1. El xG de 1,69 frente a 0,23 confirma que la victoria fue justa, aunque Japón se marcha de cabeza alta tras plantar cara a un gigante que sufrió hasta el último suspiro. Brasil avanza; Japón, ovacionado, dice adiós con orgullo.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.


