Australia sobrevive en Dallas y elimina a Egipto en los penaltis
El AT&T Stadium de Dallas fue testigo de un pulso agónico entre Australia y Egipto en los dieciseisavos del Mundial 2026, un choque que se resolvió por la mínima en la lotería de los penaltis tras un empate a uno que reflejó dos maneras opuestas de entender el fútbol. Egipto mandó con el balón, Australia resistió con orden y, al final, ambos acabaron abrazados a la incertidumbre de los once metros.
El partido tuvo un guion temprano. En el minuto 13, E. Ashour abrió el marcador para Egipto tras una asistencia de K. Hafez, premiando el dominio de una selección que terminó acumulando el 58% de posesión y un 85% de acierto en el pase. Los faraones parecían tener el control absoluto: más tiros a puerta (4 por 1), más córners (7 por 4) y un xG de 1.36 que confirmaba su superioridad en las áreas.
Sin embargo, Australia no se rindió. Nada más arrancar la segunda mitad, en el minuto 46, J. Bos firmó el empate asistido por K. Trewin, un tanto que reordenó el partido y devolvió la vida a los oceánicos. Pese a disparar más veces (16 tiros por 14), los australianos apenas inquietaron con un solo remate entre los tres palos, síntoma de una eficacia esquiva que su portero, con tres paradas, compensó con oficio.
El desgaste egipcio quedó retratado en sus dos amarillas y sus tres fueras de juego, fruto de una insistencia que no encontró la sentencia. Con el empate resistiendo hasta el final, la eliminatoria se marchó a los penaltis, donde Australia mostró más temple y selló su pase a octavos. Egipto, más brillante en el juego, se despide con la amargura de quien mereció más y se topó con la crueldad de la tanda.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.

