México fulmina a Ecuador y avanza sin despeinarse
El Estadio Banorte de Ciudad de México vibró en una madrugada de dieciseisavos que dejó una lección clara: no siempre gana quien más manda el balón. México se impuso 2-0 a Ecuador con una eficacia demoledora, castigando cada duda rival y firmando su pase a la siguiente ronda con autoridad pese a ceder la iniciativa durante buena parte del encuentro.
El guion se torció pronto para la Tri ecuatoriana. En el minuto 22, J. Quiñones abrió la lata tras una asistencia de R. Alvarado, premiando la verticalidad local. Apenas nueve minutos después, en el 31', R. Jiménez firmó el segundo con pase precisamente de Quiñones, que pasó de goleador a asistente para redondear una primera parte perfecta de los mexicanos. Con un 2-0 antes del descanso, el escenario quedaba cuesta arriba para Ecuador, que además vio la amarilla de A. Franco en el 45'.
Los números explican el desenlace: Ecuador dominó la posesión (57%) y el balón parado, con 8 córners por 3, pero apenas inquietó con un solo tiro a puerta y un xG de 0,73. México, más directo, disparó 15 veces y generó ocasiones de mayor peligro (xG 1,02). El equipo de casa supo replegarse, ceder el cuero y golpear con contundencia en las áreas, un modelo de pragmatismo puro.
La frustración ecuatoriana se tradujo en indisciplina: tres amarillas y una expulsión lastraron aún más su reacción, mientras los cambios buscaban en vano abrir un muro imposible. México administró la renta con oficio y celebró un triunfo sólido, firmado por Quiñones y Jiménez, que confirma que en un Mundial la eficacia pesa más que la estadística. La afición local se marchó soñando en grande.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.

