España firma un recital y arrolla a Austria en el SoFi
No hubo color en Inglewood. España se plantó en octavos con una exhibición de dominio absoluto que se tradujo en un 3-0 sobre Austria, cimentado sobre un 65% de posesión, un 91% de acierto en el pase y una superioridad aplastante en el tiro (22 por 5, y un demoledor 10-0 en disparos a puerta). El guion, en realidad, quedó escrito desde muy pronto, aunque los goles tardaron en llegar.
El primer aviso serio se convirtió en premio en el minuto 36: Cucurella filtró por la izquierda y Oyarzabal resolvió con la frialdad del rematador nato. Austria intentó reaccionar con un doble cambio nada más volver de vestuarios —Seiwald y Schlager al campo—, buscando ganar la batalla del centro, pero el balón siguió siendo español. La sensación de asedio se resumía en un dato brutal: los austriacos no lograron ni un solo córner ni un solo tiro entre los tres palos en todo el encuentro.
La sentencia llegó en el tramo final. En el 66', Pedro Porro culminó una jugada asistido por Baena para ampliar la renta, y con el partido ya encarrilado, el banquillo de España dio entrada a piezas como Olmo, Lamine Yamal, Pedri o Laporte para dosificar. Austria, cada vez más partida, acumuló faltas (14 por 8) y vio la amarilla de Posch en el 83'.
El colofón lo puso de nuevo la sociedad de la banda izquierda: en el 89', Cucurella repitió asistencia y Oyarzabal firmó su doblete para cerrar el 3-0. Con un xG de 2,80 frente a 0,49, el marcador reflejó con justicia lo visto sobre el césped. España pasa de ronda con autoridad; Austria dice adiós sin haber inquietado.
Crónica generada automáticamente con IA a partir de los datos oficiales del partido.

